Sun Xintang: un chino que sabe gozar de la Ciudad de México
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Sun Xintang: un chino que sabe gozar de la Ciudad de México

2017-02-24 17:45:18

(http://espanol.cri.cn/861/2013/06/07/1s280839.htm)

"La Ciudad de México me impresiona por su extensión, ¡es la ciudad más poblada del mundo! Y lo que me llama más la atención es el abanico de posibilidades culturales que ofrece", expresa Sun Xintang, y agrega: "me gusta mucho el centro porque hay mucha cultura, arquitectura, mucha historia, muchos museos, también muchas áreas verdes que permiten a la gente recrearse, divertirse". 

Internet ha facilitado mucho la comunicación. Y gracias a la red, pude conocer y charlar con un chino de los que nunca olvidas: inteligente, amante de la cultura hispanohablante y muy simpático. Se llama Sun Xintang y es director del Instituto Confucio con sede en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Sun Xintang nació en la provincia de Hebei, en el norte del país, y decidió estudiar la carrera de español en los años 90. "En aquel entonces, el español en China no era tan conocido, muy poca gente lo estudiaba", recuerda el profesor.

A más de dos décadas de haber descubierto la lengua de Cervantes, Martí, Neruda y Paz, Sun la disfruta y sigue aprendiendo nuevas cosas a diario. "Cada vez que profundizo en mis estudios, en mi investigación sobre lingüística, me siento más afortunado de haber elegido el idioma español en mi carrera universitaria". 

 Sun Xintang en el concurso "Puente Chino". 

Charlando en el siglo XXI

Catorce horas de diferencia y un inmenso océano nos separan. Él en la Ciudad de México. Yo en Beijing.

Años atrás, en la época de nuestros padres, comunicarnos hubiese implicado tomar un bolígrafo y una hoja de papel, ir a la oficina postal, pasar la lengua por el dulzón pegamento del sobre y los timbres, y esperar a que la carta no se extraviara en el camino. O alzar el teléfono, girar el disco y aguardar a que la operadora hiciese los enlaces necesarios para conectar una llamada que costaba carísimo.

Pero los tiempos han cambiado.

Sólo hice unos cuantos clics con el ratón y, en breves segundos, pude escuchar al profesor Sun Xintang y verlo en la pantalla de mi computadora. "¡Pero si es un jovencito!", dije para mis adentros. A pesar de tener cuatro décadas encima, luce como un recién graduado de la universidad, con una gran sonrisa y amabilidad en su voz. En México diríamos que es "tragaños". "¡Mucho gusto, Juan Carlos!", me dice en un español perfecto, empapado de la música de su lengua materna.

Sun Xintang llegó a México en noviembre de 2012 con la misión de potenciar la enseñanza del chino mandarín, y lo está logrando muy rápido. Al día de hoy, el centro que dirige tiene alrededor de 700 estudiantes, y en cada curso la inscripción ha crecido un 30 por ciento. Sun explica que hay mucho interés de los mexicanos por aprender chino, porque "les puede abrir un mejor horizonte en su trabajo". 

Sun Xintang en la presentación de un libro en el Colegio de México 

Al estar ubicado en pleno corazón de la capital mexicana, el Instituto Confucio ha atraído a mucha gente de la zona. "Cuarenta por ciento de los alumnos son de la UNAM, el resto es público en general", señala Sun, y agrega que muchos de ellos son jovencitos que estudian el bachillerato y también jubilados.

Antes de dirigir el Instituto Confucio de la UNAM, Sun Xintang era profesor de español en la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing. Y con base en esa experiencia, ahora puede señalar algunas diferencias entre los alumnos chinos y mexicanos.

"Los estudiantes chinos dedican más tiempo fuera de las clases para hacer las tareas. En clase, los estudiantes chinos son más tímidos que los mexicanos. Los mexicanos tienen mayor espontaneidad, naturalidad en la clase, se animan a hablar, son más abiertos, pero fuera de clase no practican tanto como lo estudiantes chinos".

Un chino "achilangado"

Cuando nuestra charla vía Internet llegaba al punto más interesante, quizá un tiburón mordió un cable de fibra óptica, o un trozo de basura espacial entorpeció las ondas del satélite. No lo sé. Pero la calidad de la señal decayó tanto que tuvimos que interrumpir la conversación. Por fortuna, las comunicaciones modernas son variadas, y a través de un celular pude escuchar de nuevo la voz del profesor, quien me contó su primera impresión del Distrito Federal.

"La Ciudad de México me impresiona por su extensión, ¡es la ciudad más poblada del mundo! Y lo que me llama más la atención es el abanico de posibilidades culturales que ofrece", expresa Sun Xintang, y agrega: "me gusta mucho el centro porque hay mucha cultura, arquitectura, mucha historia, muchos museos, también muchas áreas verdes que permiten a la gente recrearse, divertirse".

La Ciudad de México es una de las urbes más importantes de Latinoamérica. Pero su desarrollo es muy desigual. Tiene zonas de primer mundo y otras que, francamente, parecen favelas. Y el paso de los años, al igual que la falta de inversión gubernamental, le ha dado un aspecto avejentado, decadente, que contrasta con la modernidad de las ciudades chinas, prácticamente nuevas todas ellas. Pero eso es algo que a Sun le gusta de la capital mexicana.

"En las calles, muchas arquitecturas tienen un tono un poco gris, sin mucho cuidado. Pero a mí no interesan tanto las ciudades modernas de China, porque todas son igualitas –dice con acento mexicano–. Muchas ciudades chinas han perdido su personalidad, su carácter; la Ciudad de México tiene un fuerte tono y personalidad en lo que se refiere a la historia, a la cultura, a la arquitectura".

Una de las cosas que más agradan a Sun es el carácter de los mexicanos, que siempre muestran interés en él, en su cultura y en su país. "Esta cordialidad, esta hospitalidad, este afecto que tiene el mexicano hacia el extranjero es algo que me deja cierto calor en el interior. Es una experiencia muy agradable". 

En conferencia de prensa ante medios mexicanos 

Como el chino internacional que es, con ganas de descubrir el mundo todos los días, Sun Xintang, en pleno proceso de convertirse en un chilango (palabra con que se designa a los habitantes del Distrito Federal) se ha sumergido en la exótica gastronomía mexicana, la cual le ha dejado, literalmente, un buen sabor de boca.

"La comida mexicana es una de las cosas o el tema que más me ha gustado, porque, la verdad, en otros países latinoamericanos no encontré tanta variedad de comida. Aquí en México se puede encontrar tanta variedad, tan rica, con muchos ingredientes", dice Sun, y añade que le gustan mucho los tacos, tanto, que incluso tiene sus locales favoritos, en donde ha repetido varias veces.

Antes de finalizar la entrevista, tocamos un tema delicado: la inseguridad en México. En algunas zonas del país la situación es delicada por culpa del narcotráfico, es una verdad innegable. Pero sería injusto decir que todo el territorio vive en la barbarie. Y eso es justamente lo que Sun me dijo:

"Antes de venir a México también tenía cierto temor, duda o incluso un poco de miedo... La verdad, yo creo que los medios de comunicación exageran demasiado, son muy cerrados, porque viviendo en México, sobre todo en la Ciudad de México, la verdad es que no ha habido ningún problema en cuanto a la seguridad. Los días libres siempre salgo a la ciudad, al centro, a conocer o a visitar los museos, las plazas, y a veces, de noche, salgo con los amigos a algún restaurante, a conocer teatros. La verdad es que es una ciudad muy segura. Los medios de comunicación exageran el problema de seguridad en México".

La conversación ha sido tan agradable que no me dan ganas de colgar. Pero estoy en China, y es de mañana, lo que significa que en México es hora de ir a dormir, así que me despido del profesor Sun Xintang. La plática me ha dejado una sensación muy agradable. Es un chino con el cual me identifico, porque vive, goza y descubre a diario el Distrito Federal, como yo lo hago en Beijing. Y si él está en proceso de "achilangamiento", yo francamente me he "achinado". 

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